domingo, 2 de septiembre de 2018

EL CANTAR DE GESTA II

Los cantares

imagen de un cantar de
Rodrigo Diaz de Vivar
Desde la Antigüedad muchos pueblos han cantado las hazañas de distintos guerreros cuyas acciones significaron un momento importante para el origen o la historia de la comunidad. A estas producciones se las llamó cantares de gesta. La importancia de estas obras radica en que son consideradas el origen o el principio de la literatura en cada país. Por un lado, por los hechos que narran. Pero por otro, porque representan sus valores. Por eso, el héroe poseía aquellas cualidades que el propio pueblo consideraba las virtudes más elevadas: honor, fidelidad a su superior, heroísmo, prudencia, entre otras. No todos los héroes son iguales ni representan los mismos aspectos, aunque todos tienen características excepcionales que los destacan del resto de los hombres y mujeres. Son para los pueblos que los generan representantes de sus valores. Por eso nos encontramos con héroes que se destacan por su fortaleza física o su valentía; pero también otros cuyo rasgo es la astucia, la inteligencia o la mesura -paciencia al atacar-. Además de esos rasgos ellos se destacarán por sus acciones: serán capaces de realizar hazañas dignas de elogio y de admiración de sus pueblos.
La patria cumple un rol muy importante en los relatos sobre los héroes porque el honor y la gloria se constituyen en la lucha por ella. Es mucho más que la tierra en la que estos héroes nacen: ese concepto tiene que ver con la moral, la religión, las costumbres y la cultura a la que pertenecen y defienden.
¿Por qué perduran las historias de héroes? porque ellas unían a las personas de la comunidad. La fama de éstos y su lugar en la Historia se originaba en la importancia de su figura en la conformación de esa patria, que compartían los oyentes de sus historias. El ansia de honor y de gloria los lleva a librar batallas a riesgo de su propia vida y la de sus seres queridos. Por eso sus hazañas no se olvidan, sino que forjaron relatos de hombres ideales a los que todos debían imitar.

Si tuvieras que pensar en un personaje argentino que pudiera encarnar la figura del héroe ¿cuál sería? Eso ya lo hemos discutido en clase pero, lo más importante: ¿por cuáles motivos? ¿ qué características tiene para ser considerado como tal?

Los rasgos de la poesía heroica

Los juglares entretenían
al pueblo por medio
de historias, a veces reales,
a veces exageradas, de
los personajes destacados de
la época. 
El cantar de gesta nació en Francia a fines del siglo XI y se extendió al resto de Europa. En España es considerado la primera manifestación literaria importante y estaba destinado a evocar entre el público episodios de la historia local o nacional. A pesar del extenso período de tiempo que cubren los cantares (siglo XI a XV), el hecho de que su difusión fuera oral  provocó que se conservaban pocos de ellos. El Cantar del mío Cid, el más antiguo conocido en su forma original y que ha llegado casi completo hasta nosotros fue compuesto (no escrito) en Castilla a mediados del siglo XII.
La recitación de los cantares estaba a cargo de los juglares, quienes actuaban frente al público, recreando la literatura con música, juegos de manos, malabares, acrobacia y mímica. Al ser a veces autores de las obras que interpretaban la palabra "juglar" pasó a significar "poeta".
Los juglares de 'gesta' eran los encargados de informar acerca de los hechos de armas recientes o pasados que no debían quedar en el olvido y con frecuencia reelaboraban otros cantares preexistentes y en cada interpretación de la obra algo se repetía, renovaba, agregaba o suprimia. El arte de los juglares era, entonces, tradicional y colectivo.

¿juglares o escritores?

Ante esta última afirmación se plantea la siguiente pregunta: ¿existió un autor (clérigo, seguramente) que escribiera la obra en un manuscrito para su conservación?¿O se tratará de algún poeta que tomara varias historias que se contaban oralmente y las pusiera bajo su pluma?

Del Poema del Mío Cid se conserva sólo una versión manuscrito que podría ser copia de otra que data del año 1207. Está casi completo (sólo faltan la primer página y dos más) y se encuentra en la Biblioteca Nacional de Madrid. En el Cantar se narran las aventuras de Rodrigo Diaz de Vivar (1048-1099), conocido como el Cid Campeador. Sin embargo no se trata de un hecho histórico; más bien es un poema que interpreta libremente los hechos que figuran en la Historia.

"Cid" viene del árabe andalusí y significa "Señor""Campeador", por otro lado, significa "Luchador" y viene de una lengua anterior al español.

Volviendo a la historia del Cid... ¿de qué se trata? 

Contexto

En el siglo VIII la península ibérica estaba organizada en pequeños reinos que se vieron amenazados por una invasión de pueblos musulmanes. Este hecho hizo que los pueblos católicos retrocedieran hasta el norte dejando el sur para los conquistadores. Tres siglos después los reinos de León y Castilla se habían fortalecido de manera que organizaron la Reconquista. Allí brilla la figura de Rodrigo Ruy Díaz de Vivar, cuya fama se debe al desempeño para detener a la invasión musulmana durante el siglo XI: sin la orden de ningún rey (Alfonso VI lo había desterrado) reconquistó Valencia y estableció en esta ciudad un señorío independiente desde el 17 de junio de 1094​ hasta su muerte; su esposa Jimena Díaz lo heredó y mantuvo hasta 1102, cuando pasó de nuevo a dominio musulmán.

leyenda vs realidad


Si la característica principal de Aquiles fue la ira, la del Cid es la mesura. Es siempre sensato y no pierde la compostura 😎 ¿qué otras virtudes tiene? fortaleza, sabiduría, generosidad y sentido de la responsabilidad. De todas maneras, estas características corresponden con la figura idealizada del Cid. Pese a su leyenda posterior como héroe nacional (y más concretamente de Castilla) o cruzado en favor dela Reconquista, a lo largo de su vida se puso a las órdenes de diferentes caudillos, tanto cristianos como musulmanes, luchando realmente como su propio amo y por su propio beneficio, por lo que el retrato que de él hacen algunos autores es similar al de un mercenario, un soldado profesional, que presta sus servicios a cambio de una paga.​ Esta dualidad se manifiesta en la ficción de la serie El ministerio del tiempo, "tiempo de leyenda" ep.01 temporada 2. Pueden ver el capítulo de esa serie en Netflix o tocando acá.

Peripecias del Cid

El cantar se divide en tres etapas, según los estudiosos, ya que trata de tres argumentos diferentes: "Cantar del destierro", "Cantar de las bodas" y "Cantar de la afrenta de Corpes". 

Primer cantar. Cantar del destierro (vv. 1–1084)

Tras ser acusado falsamente de haberse quedado con el oro que fue a recaudar a Sevilla, el Cid es desterrado de Castilla por el rey Alfonso VI. Algunos amigos suyos deciden acompañarlo: Álvar Fáñez, Pedro Ansúrez, Martín Antolínez, Pedro Bermúdez etc. El rey ordena que nadie los albergue mientras pasan hacia la frontera, por ejemplo en Burgos; por nobleza el Cid se niega a aposentarse por la fuerza en una posada y acampa a las afueras. Para evitarles peligros, deja a su esposa e hijas bajo el amparo del abad Sancho del monasterio de San Pedro de Cardeña, e inicia una campaña militar acompañado de sus fieles en tierras no cristianas. Primero conquista Alcocer y luego Castejón y, por último, derrota en la batalla de Tévar al catalán conde don Remont, quien, lleno de soberbia por haber sido capturado, se niega a comer hasta que la amabilidad del Cid le hace deponer su actitud. Con cada victoria envía una parte del botín (el llamado "quinto real") al rey, a pesar de que no está obligado por haber sido desterrado, pues pretende lograr el perdón real.

Segundo cantar. Cantar de las bodas de las hijas de Cid (vv. 1085–2277)

El Cid se dirige a Valencia, en poder de los moros, y logra conquistar la ciudad. Envía a su amigo y mano derecha Álvar Fáñez a la corte de Castilla con nuevos regalos para el rey, pidiéndole que se le permita reunirse con su familia en Valencia. El rey accede a esta petición, y el Cid puede mostrar orgulloso la ciudad y su vega a su familia desde una alta torre; el rey incluso lo perdona y levanta el castigo que pesaba sobre el Campeador y sus hombres, y tanta fortuna del Cid hace que los infantes de Carrión pidan en matrimonio a doña Elvira y doña Sol; el mismo rey pide al Campeador que acceda al matrimonio; para terminar de congraciarse con él, accede, aunque no confía en ellos. Las bodas se celebran solemnemente.

Tercer cantar. Cantar de la afrenta de Corpes (vv. 2278–3730)


Los infantes de Carrión muestran su cobardía ya en la primera tirada de este cantar ante un león que se ha escapado de su jaula y del que huyen despavoridos las personas; después lo hacen también en la lucha contra los musulmanes del rey Búcar de Marruecos, que quiere recuperar Valencia. Los capitanes de las huestes del Cid ocultan el deshonor de los Infantes al Cid y se burlan de ellos. Sintiéndose humillados, los infantes deciden vengarse. Para ello emprenden un viaje hacia Carrión de los Condes con sus esposas y, al llegar al robledo de Corpes, las azotan y las abandonan dejándolas desfallecidas, para que se las coman los lobos, aunque son rescatadas por hombres leales a su padre. El Cid ha sido deshonrado y pide justicia al Rey. Este convoca Cortes en Toledo y allí el juicio empieza con la devolución de la dote que el Cid dio a los infantes: sus espadas Tizona y Colada, y culmina con el «riepto» o duelo en el que los representantes de la causa del Cid (los mismos capitanes que habían ocultado la deshonra de los infantes), Pedro Bermúdez y Martín Antolínez, retan con elocuentes discursos y los vencen dejándolos medio muertos y deshonrados. Se anulan sus bodas y el poema termina con el proyecto de boda entre las hijas del Cid y los príncipes de Navarra y Aragón y, por tanto, con la honra del Cid en su punto más alto.

Homenaje al Cid

El siguiente rap relata las aventuras del Campeador con notable fidelidad. 

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